miércoles, 29 de junio de 2011

CAPITULO 1

CAPITULO 1
KAOS, THEOS, KOSMOS
Al principio era el Kaos, Kaos se convirtió en Theos, y de Él surgió el
Kosmos.
Todos son uno, son El TODO, en su devenir.
El TODO. Es todo lo que Es, todo lo que Será y lo que siempre ha sido. Nada
existe fuera de Él. Ya que todo lo abarca, Él es la Raíz sin raíz, la Causa sin
causa de lo existente.
Compenetra su creación aún antes de que ésta exista, siendo además, la
semilla de Aquello que será.
Realidad primera y única, permite la apreciación de que no hay ninguna otra
realidad fuera de Él.
¿Inentendible, mi querido lector? Veamos.
.
Los Maestros Herméticos, desde hace milenios preguntan a sus discípulos:
¿Quién es El que Siempre Fue y Será, así existan, o no, los Universos. Así
existan, o no, los Dioses?
Cualquier persona del siglo actual, con una educación religiosa occidental,
contestaría de acuerdo a una reducida comprensión sobre el profundo tema:
“DIOS”. Responderían sin tener en cuenta que en la misma pregunta se
incluye la palabra “Dioses”.
Su respuesta, además, sería dada con su más encendida Fe, y quizá, con la
imagen de ese creador en su mente, de aspecto de honorable anciano, que los
libros de catecismo y muchas pinturas muestran.
Para la más antigua Filosofía de nuestro Mundo, esa no es la respuesta.
La respuesta es: El Espacio.
Ilimitado, Absoluto, Incognocible, el Espacio muestra las cualidades del
TODO en su aspecto físico.
En el libro sagrado más antiguo, el cual se erige en el volumen primordial del
que emanan los libros “revelados” de todas las religiones del planeta, podía
leerse:
“El Eterno Padre, envuelto en sus siempre invisibles Vestiduras...”
¿Cuáles pueden ser estas Vestiduras, sino las del Infinito, Ilimitado Espacio
que nos envuelve?
La frase del antiguo libro, el LIBRO DE DZYAN, continúa así:
“...había dormitado una vez más por Siete eternidades...”



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